En el año 1999 la revolución móvil estaba arrancando. Por aquel entonces, los teléfonos se usaban principalmente para hablar y para enviar SMS, aunque los grandes expertos ya aventuraban que en unos años el móvil serviría para (casi) todo. Por ejemplo, para pagar las compras, tanto las grandes como las pequeñas. El ejemplo que se citaba como referencia era la prueba piloto que Sonera (operador móvil finlandés) estaba preparando para que los consumidores pudieran comprar bebidas en las típicas máquinas expendedoras de refrescos.
El caso de Sonera no fue el único, y en poco tiempo se lanzaron iniciativas de pagos móviles en las que participaron operadores móviles, entidades bancarias y medios de pago. Por desgracia, estas iniciativas ofrecían soluciones parciales a los consumidores, y no permitían realmente pagar con el móvil en cualquier situación. Así que no es de extrañar que actualmente los pagos por el móvil representen 240.000 millones de dólares al año, una cifra significativa, pero que todavía está lejos del verdadero potencial.
De hecho, ante la falta de mecanismos de pago fáciles de usar, muchos consumidores acabaron recurriendo al SMS como alternativa. El gran hándicap de este mecanismo es que el operador móvil se lleva en promedio un 50% del coste del SMS, y eso ha provocado que el SMS se use principalmente para comprar contenido digital (canciones, tonos, salvapantallas). Más recientemente la llegada del iPhone ha creado de facto otra plataforma de pago a través del Apple Store: en este caso Apple se queda un 30% del coste. Lo mismo ha hecho Google con su Android Market. Un 30% de comisión es mucho menos que un 50% pero sigue siendo una barrera demasiado grande para generar pagos-móviles para cualquier comprar.
Llegamos ahora al 19 de septiembre de 2011. Google ha abierto al público Wallet, una iniciativa de pago por el móvil que lleva probando desde mayo de este año. Ahora Google Wallet se abre al público en general, aunque de momento está disponible en Estados Unidos sólo para aquellos que tengan un móvil Nexus S 4G de la compañía Sprint y que además tengan tarjeta con Citi, MasterCard o Visa. El servicio Google Wallet tiene que asociarse a una cuenta de Google y consiste en ligar las tarjetas a esa cuenta. Una vez realizado este paso, el cliente ya no tiene que pasar la tarjeta para pagar, sino que puede usar el móvil. Desde luego, tiene buena pinta, pero es crítico que esté disponible para cualquier compra. Sin duda alguna si alguien puede liderar un proyecto de esta envergadura es Google pero ¿lo conseguirá? No hay que olvidar que American Express o compañías como AT&T están impulsando otros modelos de pago por el móvil.
